sábado, 17 de noviembre de 2007
Adiós. Para Siempre. Adiós. Una palabra que corta caminos, que oscurece vidas. Cada vez que digas adiós estarás más lejos de mí, borrando mis fantasías. No digas adiós, no te alejes más. El libro de la vida quiere seguir escribiendo nuestra historia con tus besos. Tu adiós es el punto final a este relato de amor, el punto final al todo. Pues tu amor es mi mundo, no me lo quites. Sin vida no hay amor, sin amor no hay vida. Un lápiz de tristeza escribe tu adiós en nuestra historia. No puedo creer que esto vaya a terminar, como me gustaría volver a empezar. Pero no hay nada que se pueda hacer, Ya que este libro es imborrable. Supongo que lo único es seguir escribiendo y continuar. A ver si algún día, el lápiz de la alegría, re escriba nuestra historia haciéndote volver a mi vida, a mi realidad, a mi mundo, o llenando ese triste hueco que dejaste en mi corazón. Y aunque eso no pase, seguiré. Porque siempre tendré la esperanza de que cuando vea esa estrella fugaz en el cielo, sea tu dulce amor regresando a mí. Devolviéndome la vida, todo lo que me quitaste. Estando otra vez conmigo de noche y de día.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario