sábado, 1 de diciembre de 2007

Me encerraste y no puedo salir

Cuándo será el día que se despida mi melancolía. Cómo será la noche en la que ya no te llore. Llegará la mañana en que te saque de mi alma. Llegará un buen día en el que desaparezcas de mi vida. Necesito que el olvido se convierta en mi fiel amigo que te conviertas en el recuerdo que reconforta mis pensamientos. Necesito que se borre todo este sufrimiento que ha mantenido a mi corazón callado, muerto.